EL PASEO DE LOS PRINCIPES
Watchtower Bible and Tract Society of Pennsylvania.

 

124 de Colombia Heights lugar de los gobernantes de los Testigos de Jehová en sus edificios residenciales de Brookyn, en donde la humildad es absorbida por la suntuosidad del decorado. Estos son los vestíbulos de los edificios residenciales, donde sólo tienen acceso los que se van al cielo, los 144.000 ungidos.

 

 

 

 

Otro vestíbulo para los hermanos “más teocráticos”, esto es para aquellos que han decidido prescindir de sus vidas, por amor a Jehová,  para trabajar a tiempo completo para la Watch Tower. La clase celestial ya se ha diferenciado de la clase terrenal.

 

 


A los hermanos de la clase terrenal se les enseña a ser hospitalarios “entre ellos”, pues la sociedad no practica la diaconía.

La predicación apocalíptica de la editorial Watch Tower es completamente distinta a cómo viven estos “ungidos”, podríamos decir que “están al abrigo” de las calamidades, de las pestes, los terremotos y las guerras. Después de todo: las angustias son para las naciones, tal como ellos lo entienden. Este mismo “espíritu de Error” ha tomado otros territorios religiosos pues ya ha llegado a Chile desde Estados Unidos el evangelio de la prosperidad, el cual enseña que sólo los creyentes verdaderos son prosperados. El capitalismo (como último imperio antes de la venida del Señor)  ya tiene sus propios adoradores, guiados por un mismo espíritu de Error.

 

 

EDIFICIOS RESIDENCIALES DEL BETEL DE BROOKLYN.

 

 

Uno de los túneles subterráneos que une los edificios de la organización religiosa , sin fines de lucro, de la Wacthtower  (Testigos de Jehová).

 

Los edificios número 1, 2, 3 todos ubicados en la calle de Columbia Heights, en los números 97, 107 y 124 respectivamente, y el edificio número 4 se comunican entre sí por un sistema de túneles, como las sociedades secretas masónicas. El espíritu de Charles T. Russell ha dejado impresa su huella.
Estos edificios, junto con los de Standish, el número 5, el número 6 Bossert y el número 7 de la calle 67 de Livington proveen un lugar cómodo para unos tres mil trabajadores “voluntarios”.

El sistema de rotativas de la watch Tower es para los Testigos de Jehová una provisión que Jehová mismo entrega al cuerpo gobernante, observe que Jesucristo ya no es necesario, como ni siquiera pedir que venga el reino pues este reino ya fue entregado a la watch Tower ( 1918) de otro modo no tendrían los Salones del Reino.

 

En búsqueda de una mejor representación.

 

El decorado es un acto religioso, pues todo es para Jehová. Los fotogramas instaurados por Charles T. Russell aún sirven para enseñar lo “Que Jehová exige de nosotros”.

 

Brooklin es el lugar ideal para la religión, esto es indudable. El confort material, la sensación de prosperidad que la riqueza y el lujo pueden infundir en los incrédulos es innegable.

 

Ningún hotel de cinco estrellas tiene la sofisticación de esta sala de estadía de uno de los edificios de Brooklin.

 

La publicidad vende.


Hasta un mal producto con una buena publicidad es vendido, esto, el marketing, no es una novedad para la watch Tower. El propósito de la publicidad es crear una falsa necesidad y esta sociedad empezó publicando en coches tirados a caballo su verdad acerca de la fecha de la vuelta de cristo a la tierra, hoy edita desde casette audio, videos, libros y revistas, los cuales a grandes tirajes abaratan sus costos… El resto es pan comido:
Un anciano aprobado por la organización enseñará a la congregación la diferencia entre el alimento que encuentra en los quioscos callejeros (Alimento de Satanás) y el alimento del esclavo fiel y discreto, La Atalaya o el Despertad  y comparará el precio de una revista cualquiera, con las revistas de la Watchtower.

 

Como Jehová es un Dios de orden, todo lo hace por arreglo, Ahí el anciano en las reuniones de los salones del reino dará la palabra respecto a este arreglo amoroso de Jehová. Si ningún  hermano responde, lo cual es raro que suceda, pedirá la palabra la esposa del mismo anciano y comenzará explicando que el alimento que el esclavo prepara viene de Jehová y en nada es comparable a las revistas mundanas contaminadas. El valor material tiene poca importancia, de ahí en adelante el publicador, la persona que tomará para sí gratis las revistas mensuales para su propio alimento, pagará a conciencia por ellas.
En chile una persona paga 1.000 pesos mensuales por su consumo de alimento que son las revistas de la editorial, casi 20 dólares. Una persona necesita consumir al menos de dos a cuatro revistas por mes.

El trabajo de la obra del reino aún no es la certeza de la salvación pues los mismos ancianos declaran, llenos de Fe en su organización, que el que esté de pie cuídese de no caer. La salvación dependerá de la fidelidad a la obra del reino que Jesús mismo entregó, en el nombre de Jehová, a la Watch Tower.

Luchar contra la organización de la Watch Tower es luchar contra los mismos gigantes filisteos por parte de cristianos, quienes como David, estamos más confiados en el Espíritu Santo que en la propia piedra de nuestras hondas.

Sabemos que las rotativas de la watch Tower no descansan, ni de día ni de noche, como león rugiente, tratando de hacer creer que a nuestro Cristo Jesús no debemos adorarlo pues no es divino.

Y como dice la palabra “Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será  desarraigada.” Mateo 15:13

 

En el Señor, Amén

 
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