Un hombre principal le preguntó, diciendo: maestro bueno, ¿Qué haré para heredar la vida eterna?
Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino solo Dios.
Este texto es bastante revelador de la naturaleza de nuestro señor.
Nuestro señor no dice que Él es malo, o que todos los hijos de los hombres somos malos, sino que interpela al joven rico preguntándole
¿Porque me llamas bueno si no crees que Yo soy Dios?
¿Cree ud. Que nuestro Señor Jesucristo es bueno? Si ud. Responde que sí, entonces ud. Piensa que Él es Dios mismo.
Veamos esto de más cerca:
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La abismante diferencia entre los fariseos y los discípulos del Señor es referente a la divinidad de Jesús. Si Jesús ¿es Dios o no?
La palabra inspirada nos esclarece al respecto. Veamos Juan 10: 31-33 entonces los Judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle. 32 Jesús les respondió: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis? 33 Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por blasfemia; porque tú siendo hombre, te haces Dios.
La posición de los religiosos de su casa es bastante clara Jesús, para ellos es sólo un hombre que se hace Dios.
Para sus discípulos Jesús es Dios que se hizo hombre.
La incredulidad de Tomás, es el reflejo perfecto nuestro frente a lo que éramos antes de nacer en el Espíritu, necesitábamos ver para creer, hoy damos el mismo testimonio de este discípulo del Señor escrito en Juan 20:24-28
24 Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor.»
25 Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré.»
26 Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: «La paz con vosotros.»
27 Luego dice a Tomás: «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente.»
28 Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío.»
Estas dos actitudes, la de los fariseos de matarlo porque siendo un hombre se hacia pasar por Dios en Juan 10: 31-33 (Los Testigos apoyan esto pero añadiendo que es “El hombre más grande de todos los tiempos” aunque no divino) y la de sus discípulos, quienes a través del más incrédulo, de Tomás, llegan a adorar al Señor y llamarlo: «Señor mío y Dios mío.» Juan 20:24-28 definen ambas posiciones respecto a la divinidad de nuestro Señor.
¿Es ud de los que dicen que Jesús es solo un hombre que se cree Dios como Los fariseos y los Testigos de Jehová, o es ud uno de sus discípulos para quien Jesús siendo Dios se hizo hombre para venir a morir por Ud.?
Este es el buen tiempo para los que aún no les ha amanecido, y vean las cosas tal cual son.
En el amor del Señor. |