ANCIANOS EN CRISTO
Crecer en el señor.

 

 

Como en lo natural el hombre nace parido de mujer y siendo bebé es alimentado con leche materna para que crezca y sea un niño, luego un joven, hasta ser un hombre y luego crecer a la madurez
Así en el mundo espiritual sucede lo mismo.

Hay dos maneras de crecer entonces:
Una es en la vida física que es natural y que vivimos al nacer paridos como hijo de hombre,
Y la otra espiritual que es de Dios y extraordinaria, esta vida la obtenemos al recibir a Jesús como señor y salvador nuestro pues EL es la vida. Esta es la vida de Fe, sin esta es imposible agradar a Dios Padre.

Dice la palabra de Dios en Efesios 4:24
Porque no son nacidos de carne y sangre (esta hablando de los hijos de Dios) sino por voluntad de Dios.
Un nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad
La verdad de Dios que es Jesús, el Cristo que es la Justicia misma, pues solo el es Justo, nos recreará en la resurrección de los muertos.

Así como las personas nacen de padre y madre, así el hombre debe nacer en el espíritu, por obra y gracia del mismo Espíritu de Dios, que es el Espíritu Santo.

Nacer en el espíritu, pero ¿en que espíritu? En el suyo. Ud tiene su espíritu, ud no es un espíritu, tiene un espíritu. ¿Le sorprende esto? Quizás le sorprenda más saber que Salomón nos enseña que tenemos el mismo espíritu que tienen los animales, y que así como mueren ellos morimos nosotros.

Este espíritu nuestro, que es el soplo de vida de Dios llega al alma y con ella alabamos a Dios, con ella nos arrepentimos, nos convertimos y aprendemos a amar en el señor.

Alaba oh, alma mía a Jehová dice el salmista

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nuestra alma alaba al Dios vivo. No es nuestro espíritu, por esto los animales no alaban a su creador porque aunque tienen espíritu no tienen un alma conciente.

La conciencia que tiene su alma, que es su mente lo difiere de la simple vida animada, animal. Los animales son desalmados, no tienen alma, son animados por el mismo soplo de vida que el hombre, el ruah o el pneuma, el espíritu.

El espíritu es de Dios, el lo da y el lo quita. El alma es del hombre.
Su alma lo diferencia de sus semejantes, lo hace único, indivisible y eterno.
No debe confundirse el hecho que sea eterno a que sea indestructible.

El hombre es único, pues nadie tiene sus mismas huellas dactilares. Es un diseño único en la creación de Dios, es indivisible como los ángeles, no puede estar en dos sitios al mismo

tiempo y esto para gloria de Dios Padre pues Jesús puede estar en donde estén dos o más reunidos en su nombre.
Solo Dios mismo es Omnipresente y veraz.
Jesús es para todo creyente señor y Dios como exclamó Tomás al verlo resucitado en su cuerpo.
Dice la palabra que Dios no es hombre para que mienta. Pregúntele a los detractores del Cristo si Jesús alguna mintió.
Esta pregunta hágasela a un masón, a un musulmán o a un testigo de Jehová, quienes niegan la divinidad del Cristo de Dios, Jesús, el bueno.
Pregúntenle si nuestro señor Jesucristo mintió alguna vez, y como tendrán que responderle que no, pregúntenle porque niegan que es un ser divino y a la vez adorable.

Muchos falsos profetas han salido al mundo. Vendrán disfrazados de ovejas, esto es haciéndose pasar por cristianos pero son lobos voraces.

El alma que peca ella morirá. El alma muere y el soplo de vida vuelve a Dios.
Dios vivifica a quien quiere pero al final rendiremos cuenta de lo que hicimos del cuerpo.

 

Sobre el uso del cuerpo es la base del juicio en el último día. El Dios todopoderoso nos preguntara que hicimos con nuestro cuerpo.

Dice 2 corintios 5:10
“Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo”

Es importante comprender que nuestro cuerpo en carne y sangre, el cual no hereda el reino de Dios, nos abre las puertas a este reino, pues hoy puede ud. Tener las primicias del espíritu y esperar la redención de su cuerpo, esto es esperar que su cuerpo sea transformado en cuerpo de gloria como el de Jesús como hijo de hombre.

Nacemos de nuevo al recibir el Espíritu de Dios que es el Espíritu Santo.

Esto dice Jesús a Nicodemo.
Al reprenderlo: tú que eres maestro en Israel no sabes esto.
Nicodemo piensa que debe volver al vientre de su madre y ser parido de nuevo, Jesús le enseña que debe nacer del agua y del Espíritu.

Del agua, pues a ellos se le había enviado un profeta, Juan el bautista, y debían recibir, después de arrepentirse, de éste el bautismo para perdón de sus pecados
Este es mandato de Dios.
Jesús siendo judío se hace bautizar para mostrarles el camino.

Algunos pastores y lideres y otras organizaciones religiosas instan a bautizarse en agua a los gentiles, lo cual es inapropiado.Este bautismo era para el pueblo judío. Esto es aun valido a aquellos que sean judíos en la carne, que están aun bajo las leyes de Moisés y que quieran venir al camino.
Nosotros nacemos del bautismo del Espíritu Santo de Dios, esto lo declara el mismo pablo por inspiración cuando dice en Hechos 1:5
«Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días»
Esto esta escrito en Efesios 4:3-6
“guardar la unidad del Espíritu… un cuerpo… una fe, un bautismo”

Un bautismo, si ud. Se bautiza en agua y luego se bautiza en el espíritu santo serian dos bautismos, muchos ya se decidieron y se quedaron con el bautismo de agua, sea por aspersión, en piscinas de plásticos, algunos en piscinas enlosadas, otros van al jordán.
El ladrón arrepentido en la cruz del calvario recibió al señor y obtuvo la promesa de ser recibido en el paraíso de Dios, sin ser bautizado en agua.

Este es en realidad un sacramento, un rito externo, nadie nace de nuevo por recibir el bautismo de agua. Se nace al recibir al señor que es la vida. Esto es volver a nacer.

«Para mí la vida es Cristo, y la muerte una ganancia» Filipenses 1: 21

Solamente después de nacer en el espíritu podemos crecer con la leche espiritual no adulterada de la palabra. Los que no han recibido el bautismo del señor y solamente se han bautizado en agua, aun permanecen en sus pecados, pues solamente la sangre de cristo nos limpia para vida nueva.

Romanos 5:9 Jesucristo... en quien tenemos redención por su sangre.

El apóstol Pedro escribió “desead como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada para que por ella crezcáis para salvación” 2 Pedro 2:2 sabias palabras, que nos indican que el crecimiento espiritual esta estrechamente vinculado a la lectura de la Palabra de Dios.

Pablo nos advierte en Hechos 17: 2-4 de sectas que adulteran la palabra de Dios para sostener sus dogmas. Y declara mas nobles a aquellos cristianos de Berea que examinan las escrituras para cerciorarse por ellos mismos si lo que les predica Pablo corresponde a la palabra inspirada de Dios.

Hoy no sucede eso, los líderes declaran errores del porte de una catedral, o del patio de las catedrales, y sus iglesias no cuestionan nada, absolutamente nada. No existe eso de tener todo en común ni de ser unánimes, de un alma, lo cual es prácticamente imposible cuando la cabeza es el pastor y no el hijo de hombre, Jesucristo.

La mayoría predica a Jesús en el cielo, incorpóreo, otros como arcángel, como espíritu
Dador de vida, como Dios mismo, pero ¿quien predica a Jesús, como hijo de hombre en el cielo, ante el Padre, en carne y hueso incorruptible e inmortal?

¿Si ud. No cree que Jesús, resucitó como hijo de hombre, en carne y hueso, y que no vio corrupción sino que resucitó incorruptible y con este cuerpo estuvo cuarenta días en la tierra y con este mismo cuerpo ascendió al cielo como creerá que con este mismo cuerpo volverá una segunda vez y todo ojo lo verá?

Leemos en 1 Juan 3:2 Amados ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando el se manifieste, seremos semejantes a El, porque lo veremos tal como El es.

Si ud. No cree en la resurrección del cuerpo su FE es vana, para nada sirve y mas le vale no predicar el santo evangelio de Dios. Nuestro señor gusto de carne y sangre y no se avergonzó de llamarnos hermanos, pues no se olvida que cuando nos creo dijo que era muy bueno, Dios nos ama y mando a su hijo para traernos de vuelta a a casa.

El hijo del hombre esta ante el Padre para interceder por nosotros. El aboga por nosotros pues como hijo de hombre fue tentado con toda tentación sin pecar jamás y luego tomo sobre si todos los pecados de la humanidad y los cargo en la cruz, el pago por todos sus pecados ante Dios.

Ud. Don Pedro, o ud. Doña Carmen. Nuestro señor, como hijo de hombre, esto es parido de mujer cuando murió llevo sus pecados a la cruz y pago por ellos. Uds. no le deben nada ni al mundo ni a la carne ni a demonios, sus deudas, sus pecados, los pago el señor con su sangre y ahora los llama a arrepentirse de no haberlo recibido antes.

Observe lo que dice el libro del Apocalipsis 3:19-20

Yo reprendo y castigo a todos los que amo, se pues celoso y arrepiéntete.
He aquí yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y abre la puerta, entrare a él, y cenaré con él y él conmigo.

El hombre interior crece cuando el ser humano se siente «imagen y semejanza» de Dios Génesis 2-7 e «imagen del Hijo Amado» Romanos 9-28 hay que dejar al Espíritu Santo actúe en esta nueva naturaleza hasta que lleguemos a «tener los mismos sentimientos de Cristo Jesús» Filipenses 2- 5 hasta que seamos de un mismo sentir . Nuestro señor, como hijo de hombre, es la estatura a la cual seremos llevados por aquel que comenzó la obra en nosotros.

Podemos decir con toda propiedad que el alma es la mente y esta mente nuestra es la que debe ser cambiada por la mente del Cristo de Dios. La conversión debe pasar por el alma, la mente, el intelecto, solo después de nacer de nuevo.
De otro modo seremos meros intelectuales, que solo conocen pero que no tienen el espíritu de revelación y profecía que el espíritu de Dios. Pues Dios no mora en ellos, pues no han conocido la VERDAD que los hará libres.

El señor los bendice amados en el amor del Padre y que su espíritu entre en sus almas para iluminarlas.


Amén.