Nos
enseña que si permanecemos en sus dichos tendremos vida eterna,
vida en la eternidad, fuera de la cronología de carne y sangre
que no hereda su reino sino la atemporal, la amplia, en una ciudad que
el descenderá del cielo con árboles cuyas hojas sanaran
las personas. Y nos invita a entrar por la puerta.
¿Que cuerpo cree que tendremos al entrar?
¿Porque no viene al señor y comienza a averiguarlo?
Tendrá un cuerpo inmortal e incorruptible.
Entretanto
todo apóstol es residente temporáneo en espera de la ciudad
de Dios. Una ciudad que ha de manifestarse EN
EL.
Esto
es ser apóstol, callarse a veces, y dejar que el Espíritu
de Dios abra las ventanas de su alma y exhorte, consuele, enseñe.
Todo cristiano es apóstol de Dios porque Dios lo dice.
Para
esto hay que negarse a uno mismo y dejar al Espíritu santo que
presente la defensa de la Fe. Dice el señor:
¿Y
como oirán la palabra de Dios sin que nadie les predique? ¿Y
como predicaran si no fueren enviados?
Enviados por el espíritu santo de Dios, la palabra viva.
Como
predicaran si no fueren apóstoles. Todo aquel que predica la
palabra de Dios es apóstol de Dios. Enviado
quiere decir apóstol.
Solo es necesario llegar a la madurez para saber si los espíritus
son de Dios.
Discernir
es llegar a la madurez. Conocer la palabra del Justo, del Cristo de
Dios. La gran mayoría solo busca el reino de Dios pero se olvida
de su Justicia.
Dios
mismo coloca en el corazón del hombre el querer y el hacer. El
nos abunda el corazón para declararlo con la boca. Cuando ud.
Atraviesa la calle para ir a declarar los planes del señor a
alguien, ese simple atravesar la calle, esa simple misión lo
hace a ud. Misionero de Dios.
Dios
no le pide que vaya al África o a Senegal, vaya donde su vecino
y dígale que el señor también murió por
el y será ud. misionero. Tampoco espere que Dios le hable desde
una zarza ardiente, como lo hizo con Moisés, el lo hará
a través de su conciencia, que es su propia alma.
¿Y
como predicaremos si no hemos sido enviados por Dios, como les diremos
las cosas de Dios si no somos apóstoles de Dios? Administramos
lo que no es nuestro y en ello está nuestro gozo.
Desde
Samaria hasta Antofagasta se predica este evangelio del señor.
Evangelio significa buenas nuevas
¿Y cuales son las buenas nuevas?
Estas son: Que ud. No morirá pues el señor murió
en su lugar y resucito en su lugar en carne y huesos, recibir el evangelio
es aceptar al señor Y volver a la vida en el espíritu
primero, Y en su venida en la carne,
pues lejos del cristo seguimos muertos en nuestros delitos y pecados.
Si
ud. Muere en el señor resucitara en el señor.
Algunos creen que bautizarse en agua es morir para el señor.
Yo
soy la resurrección- dijo el señor a marta, quien creía
que Jehová resucitaría a Lázaro en el ultimo día-
La resurrección de Lázaro fue en la carne y aunque Lázaro
fue resucitado para gloria de Dios volvió a morir. En el momento
que Jesucristo levanto a Lázaro, éste ya comenzaba a sentir.
Su cuerpo se corrompía.
Lázaro
volvió a morir porque el mismo Jesucristo como hijo de hombre
seria el primogénito de los muertos, el primero resucitado en incorrupción e inmortalidad pues el
hombre seria como un ángel, dice bien la palabra de Dios pues
los ángeles no mueren ni se casan.
Tal será la condición de aquellos que entren en el reino
de Dios: En el
nuevo mundo.
Al
morir por la humanidad y levantarse al tercer día como estaba
escrito dio comienzo a la resurrección del Nuevo Mundo, del cual
seria el primogénito el mismo señor
Este es el evangelio del señor, su triunfo sobre la muerte y
sobre la Satanás quien somete a la humanidad toda por temor a la muerte.
Cree
ud. Que Jesucristo es la Resurrección y la vida. Si cree que
Jesús es la vida, la resurrección y cree que resucito
de los muertos en carne y huesos y no como un ángel, pues los
espíritus no tienen carne y hueso según Lucas
24:39, ud. Ha recibido las buenas nuevas del cristo.
Los enviados de Dios, sus apóstoles, son aquellos que se han
negado a si mismos y no solo llevan el evangelio puro y santo del señor
sino que administran los misterios de Dios, revelándolos a aquellos
que tienen oídos.
Hasta
el día de hoy entre los judíos en la carne se sabe que
los sacerdotes de Jehová sobornaron a los guardias de la tumba
del señor
Para que dijeran que los discípulos del cristo habían
venido de noche a robar el cuerpo
Y poder anunciar su resurrección.
El
pueblo de Israel esperaba a un Mesías y creían que seria
resucitado de entre los muertos, solo la secta de los saduceos negaban
tanto la resurrección como la existencia de los ángeles.
La
oposición a estas buenas nuevas es obra del homicida de almas,
Satanás, de quien nosotros no estamos en ignorancia de cómo
opera. Oponerse al evangelio es una de sus prioridades desde su derrota
por cristo en la cruz.
Niega
el poder de la cruz. Niega su resurrección en la carne. Niega
su divinidad:
Declara tu siendo hombre te haces Dios. Lo niega como Rey, lo corona parodiando su cetro, lo escupe y lo humilla.
Niega su resurrección como hijo de hombre.
Satanás
trata de hacer parecer lo bueno malo y lo malo bueno. Es su labor y
la hace bien. No duerme y no cesa en sembrar mala hierba en el evangelio
del señor, interpreta a su gusto con total desprecio a las profecías.
Relativizar
la verdad es una de sus estrategias.
Y
Como no pudo derrotar la palabra viva, el verbo
de Dios, al mismo cristo Jesús a pesar de todas sus tentaciones,
se ataca a la palabra escrita
Y hace creer a los neófitos que la palabra escrita
es la verdad y de esto esta a un paso para adulterarla.
Jesús dice: yo soy la verdad. La verdad escrita es la palabra
inspirada de Dios y es provechosa pero esta palabra sin el espíritu
santo para nada sirve sino para tirarla y que sea hollada
La palabra viva es eficaz porque en si tiene el espíritu de vida
porque tiene al cristo
Yo soy la vida- dice el señor
El verbo de Dios.
La palabra de Dios es la espada del Espíritu Santo.
Que
el señor bendiga sus almas y Dios Padre encamine a los que vienen.
Y en el nombre de Cristo Jesús que todo aquel que lee sea santificado.
Amén.
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