EL ILUMINADO
La religion y la ignorancia
Si preguntamos a alguien si ha conocido en su vida a algún iluminado, se quedará pensando, para decirnos que realmente no lo ha hecho. Citará a algún hindú, mencionará que en el oriente han existido, alguien citará a Krishnamurti, y luego nada más. No obstante en nuestra vida diaria nos encontramos con ellos, a menudo nos hablan y nos dejan una palabra para que encuentre la tierra de nuestros corazones. La biblia los llama sembradores. Van por la vida, muchas veces sin que los veamos, haciendo el bien porque son enviados del Altísimo. No vemos de ellos sino su apariencia, pero están siempre allí, iluminándonos con sus enseñanzas. Estos son los iluminados. Jesucristo los llama hijos de la luz. Juan 12:36. En ellos está la luz divina, la claridad espiritual, el sol de los santos. Éstos alumbran con su luz delante de los hombres en la tierra para que den, en el Espíritu, la gloria al Padre celestial, al Padre de los espíritus. Estos iluminados alumbran en las personas como antaño se iluminaban las tiendas, pues son tiendas de Dios, templo de Dios, en donde Él mora en Espíritu. Estos iluminados enseñan que Dios no vive en templos hechos de manos humanas sino en el creyente mismo. En cuanto llega esta luz las tinieblas retroceden como retrocede la ignorancia ante la sabiduría del Dios viviente, con temor santo.
Jesucristo es la luz espiritual del mundo. En él somos iluminados por su luz. Somos sus hijos. Portamos, como en un río que fluye, la luz a las almas que claman en la oscuridad de sus vidas. Dice la luz al iluminado: "Mientras tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz": Juan 12, 36. Los iluminados hacen retroceder las tinieblas como el sol disipa las sombras al mediodía. Esta luz fluye del interior del creyente como río que ilumina, luz líquida espiritual bendiciendo toda maldición, limpiando lo inmundo, purificando la tierra encendida. Derrotando al enemigo a fuerza de perdonarlo, a golpe de devolverle vida por muerte, a golpe de amarlo. No se esconde la luz sino se coloca delante para que alumbre los pasos de los hombres y éstos no tropiecen. La luz viva destella en el alma convertida. : “Porque en otro tiempo fuisteis tinieblas; mas ahora sois luz en el Señor. Vivid como hijos de la luz": Efesios 5:8. Estos son los iluminados que el mundo no puede ver. "pues todos vosotros sois hijos de la luz e hijos del día. Nosotros no somos de la noche ni de las tinieblas": 1 Tesalonicenses 5: 5. Hijos de la luz, en la Luz. No la criatura sol sino el creador del sol es la luz que alumbra a este mundo mísero, heroico y deleznable. Atado a la corrupción, a las vanidades de sus mentes entenebrecidas, lejos de la claridad del Señor de los señores. Estos hijos son los iluminados que no se ven, los que sirven en la mesa del señor.
La esperanza, ancla del alma, va como un navío celestial girando en círculos y en cada viraje deja caer la semilla en los corazones asombrados de los que a tientas buscan un poco de claridad. El mundo está en tinieblas y sin defensa propia. Dice el iluminado a las naciones en romanos 13, 12. "La noche está avanzada. El día se avecina. Despojémonos, pues, de las obras de las tinieblas y revistámonos de las armas de la luz". Pensemos que cuando el Señor retire a su iglesia en su segunda venida, aquellos iluminados en Cristo, Mateo 5:14, la sal de tierra y luz de este mundo quedará la tierra en una densa oscuridad espiritual, solo quedarán los religiosos en un carnaval de hombres que siguen a los hombres y las enseñanzas de demonios y vendrá sobre la tierra una grande tribulación, y no habrá luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche. Apocalipsis 8:12. Si nos olvidamos de los iluminados como recordaremos que son éstos los que deben guiar a los ciegos y no los ciegos deben ser guías de ciegos. Romanos 2:19. El iluminado, el cristiano, es luz para los que están en tinieblas. ¿Podría dejar de alumbrar la luciérnaga? La naturaleza misma del cristiano ilumina, solo con su presencia. Estos son las lámparas que ardían ante el altar del Dios de Israel, día y noche, hoy lámparas vivas que alumbran como vírgenes prudentes esperando la venida del Señor, el esposo. El cristiano es un don perfecto del Dios viviente pues en Cristo que ha descendido de lo alto somos hijos del Padre de la luz celestial. Santiago 1:17. Por esto amigos si usted en su diario vivir se encuentra con un cristiano, piense de él que es un perfecto iluminado, iluminado no por luz propia sino porque la luz de Dios que está en él ardiendo como lámpara, recuerde a las vírgenes necias que creyeron poder comprar el aceite para su luz de lámpara, para sus cuerpos, pero este aceite no sirvió. Pagar por la unción es un vano error, la unción es gratis. Una nueva revelación es que sabemos que las tinieblas van pasando y la luz verdadera ya alumbra. 1 Juan 2.8. Si hemos sido llamados, elegidos, y se nos ha dado el don gratuito de la vida eterna, solo entonces podemos, alumbrar las almas y enseñarles que el Espíritu Santo, la mismísima persona espiritual de Dios, es la luz inaccesible, a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio eterno en la eternidad, amén. 1 Timoteo 6.16
Que el Señor entre en su alma como usted lo hace en su casa, con familiaridad, y se siente en su mesa y coma con él y él con usted, entretanto que la luz del evangelio santo de Jesucristo, nuestro Señor, los alcance. Apocalipsis 3:20. Dice la palabra: “Dios redimirá su alma para que no pase al sepulcro y su vida se verá en luz. He aquí, todas estas cosas hace Dios, dos y tres veces con el hombre, para apartar su alma del sepulcro, y para iluminarlo con la luz de los vivientes. Job 33: 28-30. En Jesucristo, nuestro Señor, reciba usted amor del Padre. Amén. |
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