LOS SUEÑOS Y LA BIBLIA

En el ámbito de los sueños sucede lo que sucede en el mundo real, así como en el mundo tangible hay hombres que parecen estar vivos sin embargo a los ojos de Dios están muertos, Lucas 9:60, de igual modo en el mundo de los sueños hay sueños del hombre terrenal, el sueño natural,  y hay sueños que provoca Dios mismo: El sueño sobrenatural.Es de extremo interés avanzarse en los ámbitos del sueño cuando, en principio, lo diferenciamos del mero acto de dormir y desentrañamos lo que la ciencia llama  actividad onírica.

Dice la palabra inspirada de Dios: "Después de esto derramaré mi Espíritu sobre todo ser humano, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones" Joel 2:22-26.

A partir  del Pentecostés hasta nuestros días,  viene el cumplimiento de esta profecía. El Espíritu Santo es derramado sobre las naciones y los ancianos en Cristo sueñan éstos sueños.

El soñar el sueño interioriza la acción del sujeto que conciente sueña, no del sonámbulo sino de aquel  que ha dejado el curso natural del cuerpo en reposo para adentrarse en el volumen común de las almas, en donde la presencia del creador, origen de todo, incluyendo el sueño exterior al hombre, está presente cuando es de su voluntad manifestarse a nosotros. De igual modo puede nuestro Padre enviar sus mensajeros, sus ángeles, para que ellos manifiesten la voluntad del Dios vivo en nuestros sueños.

 

Sigmund Freud 1907

Freud mantiene que todos los sueños representan la realización de un deseo por parte del soñador, incluso los sueños tipo pesadilla. Hay sueños negativos de deseos, donde lo que aparece es el incumplimiento de un deseo. Para esto se dan varias explicaciones. No obstante sigue en pie la conclusión general de Freud: los sueños son realizaciones disfrazadas de deseos reprimidos. Según su teoría, la "censura" de los sueños produce una distorsión de su contenido. Así que lo que puede parecer ser un conjunto de imágenes soñadas sin sentido puede, a través del análisis y del método "descifrador", ser demostrado en un conjunto de ideas coherentes. Freud propone que al valor del análisis de los sueños se radica en la revelación de la actividad subconsciente de la mente.

 

SEl sueño en la biblia aparece de temprano pues nuestro creador y Padre hace caer profundo sueño sobre Adán para operar en él la creación de Eva. Génesis 2:21.

Este sueño podemos decir que es exterior al hombre, pues nace de Dios y es según su santa voluntad que viene al hombre interior, a su alma, que es donde se procesa el sueño, por voluntad divina, o  por las obras del durmiente y la alta necesidad libremente impuesta de llegar a la perfección,  a la estatura de Cristo. Romanos 8:28. El fruto del arrepentimiento, la metanoia, se produce en el alma y ésta no excluye el sueño.

La mujer de Pilato tuvo un sueño puesto allí en su alma por Dios mismo referente al hijo del hombre, a Jesucristo: “No tengas nada que ver con ese justo; porque hoy he padecido mucho en sueños por causa de él”  Mateo 27:19.

La conciencia que viene del sueño en que Dios interviene y que para el hombre  natural es inconciencia, amanece en la mujer de Pilato como un mandato conciente y reconoce que padeció en sueños a causa de la injusticia que Pilato hacia Jesucristo, el justo. Hay sufrimiento en los sueños, de lo cual se desprende de que aún en la más profunda inconciencia del hombre está el sello del creador: la conciencia de Dios.

El sueño  visto de manera externa es un profundo dormir, aunque en el alma de Adán la maravillosa transformación de su ser avecinaba la iglesia, llena de misterio y de amor.

Pues así como para este Adán su tierra era del polvo, así para Eva su tierra sería los huesos de Adán y ambos serian parte de sus propios huesos. La prodigiosa metamorfosis del Dios viviente les había dado un sueño común. Eva había nacido del sueño profundo de su esposo y este en la conjunción de estas dos almas nos revelaba al último Adán, Jesucristo y a su amada Eva, su Iglesia.

Lo maravilloso de la creación de Elohim tal cual  es descrita en el Pentateuco por Moisés está expuesto para ser revelada por su propio verbo. La imagen es otra circunstancia divina de la cual se sirve para mostrar su invisible naturaleza. El sueño vence la imposibilidad de la carne de procesar la visión celestial que es incomprensible no por falta de vocablo sino por causa de la incredulidad del durmiente. Dios no necesita del hombre para abrir la puerta del soñador, aún dormido el hombre es su criatura.

Dice José que es Dios quien interpreta los sueños de Dios. Génesis 40:8. En este relato José habla de los sueños de los hombres pero que Dios puede perfectamente entrar en los sueños de los hombres como en un gran patio, en que este suelo es común para toda la humanidad, por eso da a conocer el significado a sus hijos, para que sean aceptados como profetas, como sus apóstoles. En el ámbito del sueño se está más cercano al mundo espiritual y el lenguaje del dormido,  éste despojado de la carne  está más cerca de la libertad que se manifiesta en el Espíritu, pues solo allí hay libertad. 2Corintios 3:17.

 

Los sueños naturales son una exhalación del alma del soñador, y estos traducen, liberados en imágenes, lo que en palabras pueden ser indescriptibles, por razones que la razón  desconoce.

Ahora el sueño tiene una relación intima con la persona y en ésta puede tener una visión que es incomparable, en el sentido que en la vida natural, tal visión es absolutamente sino imposible, irrepresentable, teniendo un carácter de milagro, de manifestación divina. Los ángeles del Señor comúnmente se manifiestan en sueños porque como dice Pablo en el arrobamiento.   “Donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar.” 2 corintios 12:2-4. ¿Cómo habló el ángel a Juan en visión? Apocalipsis 10:9. ¿Cuál es la naturaleza de esta vida espiritual tan cerca del sueño de Dios? ¿Que tipo de conciencia Dios nos ha dado para el sueño que luego lo recordamos con tanta claridad? ¿Por qué está tan cerca el sueño de la visión espiritual?

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El sueño carnal para los psicoanalistas es meramente actividad somática: un acabado fenómeno psíquico de realización de deseos, y por tanto debe ser incluido en el conjunto de los actos comprensibles e incomprensibles  de nuestra vida despierta, constituyendo el resultado de una actividad intelectual altamente complicada que se refleja en la actividad onírica.
El deseo aparece disfrazado en el aspecto manifiesto del sueño, en lo efectivamente soñado, proceso denominado 'deformación onírica'. Freud se pregunta porqué tiene que haber una deformación, ya que podría haber ocurrido que el sueño expresara el deseo en forma directa, sin deformación. Esta deformación es intencional y se debe a la censura que el sujeto ejerce contra la libre expresión de deseos, por encontrarlos moralmente censurables.
Lo cual dice lo mismo que la palabra en que se especifica que los ritos religiosos no perfeccionan nada pues esta labor es de la conciencia pues allí se anida la paloma del Espíritu de Dios y siendo enseñados por su palabra  nos dice en Romanos 13:15. No estamos sujetos a las leyes humanas por temor al castigo sino por conciencia.

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Si acaso aceptáramos que cada noche al dormir morimos, y que en ese sueño Dios Padre nos mece como a bebés, nos restaura, aconseja, nos sana e instruye para el bien, al amanecer daríamos gracias porque nos ha levantado del sueño y dado un nuevo día para reconciliar el mundo, que tanto ama, con nosotros que somos sus hijos y estamos en él, y veríamos el despertar como un nuevo  milagro y les hablaríamos a nuestros semejantes de su maravillosa actividad, en nuestros sueños. ¿Puede aceptar usted que Satanás, quien es un simple ángel, no descansa pues día y noche ronda las almas para destruirlas y el Padre Dios viviente no esté presente cuando dormimos?   Nuestro Padre vela por nosotros en todo instante y siendo el creador del hombre, nos ha creado con un espacio común que día a día encontramos, la humanidad toda, en el dormir: El ámbito del sueño.

El creador del Sueño de los hombres, solo espera por nosotros. La igualdad del sueño solo se compara a la igualdad en la tumba. Las palabras de Job enseña      que un demonio habla a  Elifaz, para que este sea su mensajero: “En imaginaciones de visiones nocturnas, cuando el sueño cae sobre los hombres, Me sobrevino un espanto y un temblor, Que estremeció todos mis huesos; Y al pasar un espíritu por delante de mí, Hizo que se erizara el pelo de mi cuerpo. Paróse delante de mis ojos un fantasma, Cuyo rostro yo no conocí, Y quedo oía que decía..." Job 4:13-16.

Este mensajero de Satanás entra en el sueño de Elifaz para confundir a Job y hacerlo maldecir a Jehová. Un ángel de Jehová viene en sueños a José para darle el entendimiento de que Maria no lo había engañado con hombre alguno y que el fruto de su vientre es en Verdad obra el Espíritu Santo.

La batalla no cesa al dormir pero en el sueño Jesucristo hombre nos protege.

Entretanto sigamos orando al Padre y pidiéndole en el nombre poderoso de su hijo Cristo Jesús que nos siga guiando en nuestros sueños, Amén.

 
 

 

 
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