UNA CONFUSA RESURRECCION
Publicado en La Atalaya del 1 de mayo 2005

 

En los funerales que se llevan a cabo en la cristiandad se suele hablar de la resurrección y al mismo tiempo de que el alma sobrevive a la muerte. Por ejemplo los clérigos protestantes suelen recitar estas palabras: “Por cuanto el Dios Todopoderoso quiso en su sabia providencia separar de este mundo el alma de este hombre, por tanto nosotros encomendamos su cuerpo a la tierra: Tierra a la tierra: ceniza a la ceniza; polvo al polvo, con la esperanza y la certeza de la resurrección a la vida eterna de todos los que durmieron en cristo”  (Manual del ministro).

Esta afirmación, prosigue la Watchtower, hace que la gente se pregunte qué enseña la biblia, si la resurrección o la doctrina de un alma inmortal.*

*Sobre este punto en el cual la watchtower lleva al lector ha seguir el razonamiento de Joseph F. Rutherford, continúa de esta forma:

Observe lo que escribió el profesor Oscar Cullmann, un protestante francés, en su libro “La inmortalidad del alma o la resurrección de los cuerpos”: Existe una diferencia radical entre la esperanza cristiana de la resurrección de los muertos y la creencia griega en la inmortalidad del alma. (…)

Más adelante los eruditos, a su entender, de la Watchtower agregan: No sorprende que en general la gente esté confundida respecto a la muerte y la resurrección. Para resolver la cuestión tenemos que acudir a la biblia, que presenta la verdad revelada por el creador del hombre, Jehová Dios.

Fin de su introducción y análisis cristiano:

En la Biblia se documentan un buen número de resurrecciones, y la organización religiosa documenta éstas con cuatro resurrecciones del antiguo Israel y luego enumera las resurrecciones que efectuó Jesús, pero... La Atalaya no habla de la propia resurrección del Señor ni menciona tampoco el texto de Mateo 10:28  “Y no temáis á los que matan el cuerpo, más al alma no pueden matar: temed antes á aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el Gehena”.

Este texto muestra que la muerte del cuerpo es una pero la salvación del alma es otra, ahora el tiempo en que esto ocurra…ya es tiempo de Dios y no de los hombres. De otro ¿modo como se entendería que el alma que peca morirá pero que no todos moriremos sino que estos cuerpos en la venida del Señor serán cambiados por el cuerpo que levantó el primogénito de los muertos? 1 Corintios  15:52

 Dicho de otro modo este cuerpo mortal que hoy tenemos debe morir pues nadie entra en el reino de Dios con este cuerpo de carne y sangre 1 Corintios  15:50  pero entraremos al reino con  el cuerpo de carne y huesos que nos levantó nuestro Señor. Lucas 24:39.

Si el grano de trigo, no muere no lleva fruto” Juan 12:24. La cáscara se seca pero su interior germina. La cáscara es este cuerpo mortal, la semilla es la palabra de Dios que  encontró la buena tierra del creyente, para llevarlo a la vida eterna. En el alma nos diferenciamos de toda criatura terrestre pues allí tenemos la conciencia de que somos, solo allí podemos decir: ¡Yo soy!

En la resurrección del hijo del hombre lo primero que declara es el carácter de su identidad, “Yo Mismo Soy”, y esta facultad reside en el alma, en el alma se recibe el evangelio.  Lucas 24:39.

Según Rutherford el alma es “todo el ser” por eso el hombre vino a ser un alma viviente.

La idea es bastante atractiva pero se contradice con Mateo 10:28 en donde la palabra de Dios separa el alma del cuerpo. Además el Señor nos ha dado palabra de consuelo en el libro 1 Tesalonicenses 5:23 Y el mismo Dios de Paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

Dice la palabra viva que divide el alma y el espíritu. Hebreos 4:12-13.

Las criaturas al morir, al expirar, lo abandona el soplo de vida, y esto indistintamente para el hombre y los animales. Bien lo enseña salomón. El animal no tiene vida espiritual, solo animal, vida animada por este soplo. En cambio el hombre puede tener vida espiritual pues ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, sólo él puede decir como Dios: Yo soy el que Soy. Éxodo 3:14.

 

Si el religioso testigo de Jehová cree que muere debe creer al mismo tiempo que el Dios viviente ya no es su Dios pues Dios no es Dios de muertos, sino de vivos y que al difundir tales enseñanzas… mucho erráis.  Marcos 12:27. ¿No lo afirma Lucas 20:38? : Porque Dios no es Dios de muertos sino de vivos, pues para él todos viven.

La muerte misma el Señor la describe que para Dios es como si durmiésemos y a su voz seremos despertados todos en el último día, esto es hablando de la resurrección carnal porque los testigos que aún no tienen vida espiritual porque no han vuelto a nacer del Espíritu aunque hagan grandes obras están muertos para el Señor. Claramente no nos levantaremos con estos cuerpos sino con el cuerpo que el hijo del hombre levantó como primogénito de los muertos, para nosotros. Lucas 24:39.

 

El alma y el ser espiritual, en carne y hueso, es algo aún no revelado a un testigo de Jehová. Sus interpretaciones siempre obedecen al hombre y a la mente carnal, pues adoran la sangre que es vida del cuerpo de muerte, del cuerpo animal.

En honor a la verdad la Wacthtower sólo tiene autoridad sobre aquellos que desconocen las escrituras y el poder de Dios puesto que la resurrección del hijo del hombre la han adaptado a su doctrina negando la resurrección en carne y huesos de Jesús Lucas 24:39    y enseñando que Jesús resucitó en espíritu.

Confundiendo al hijo del hombre, a toda la humanidad, respecto a nuestra propia resurrección y a las características de este cuerpo en gloria terrestre con el que resucitó Jesús, el cual sirve en la tierra como en el cielo, y que para herencia nuestra el Señor entregó su cuerpo como un cordero sin mancha, incontaminado.

  
Respecto al alma que es la misma mente, el trasfondo del alma es el subconsciente y la muerte es como “dormir”, la inconciencia. Podemos decir que un animal es un alma viviente pero no tiene la conciencia y no puede decir: Yo Soy como el hombre, porque no ha sido hecho a la imagen y semejanza de Dios, el Yo Soy  según  Éxodo 3:14.

Solo el hombre puede llegar a tener la mente de Cristo, aún conservando nuestra propia e individual personalidad. ¿Maravilloso no?

La gran diferencia entre un cristiano y toda otra criatura es que el cristiano tiene la certeza de que al resucitar será el mismo, en su identidad, pues  el hijo del hombre Jesucristo al resucitar dice ¿Por qué estáis turbados?  Los discípulos estaban espantados, llenos de temor al ser participes de  la resurrección del primogénito de los muertos, del inicio de la nueva creación de Dios: ¡¡ “Yo mismo Soy”!!  Lucas 24:39 

 

Cristo Jesús, nuestro Señor, es el único entre todas las religiones existentes que predica la conservación del Yo después de la muerte, todas son panteístas, todas abogan por la destrucción del yo, y esas raíces watchtower las dispersa como mala hierba al enseñar que el creyente muere.

Solo tienen la vida del hombre mortal: el soplo de vida sin tener vida espiritual son muertos para el Señor, en cambio en Cristo tenemos la vida de Verdad, la vida eterna. Y este es el testimonio de Dios Padre que la vida está en su hijo, 1 Juan 5:11,  y no como enseña watchtower que la vida está en la sangre. Watchtower se preocupa de carne y sangre, la cual no hereda el reino de Dios. 1 corintios 15:50.

Para comprender las enseñanzas de watchtower es necesario siempre verlas de manera carnal, creer que la vida esta en la sangre es creer  en el cuerpo animal, aceptar la muerte es aceptar este cuerpo de muerte y así  ad infinitum.

El llamado de Juan bautista es de producir frutos dignos del arrepentimiento, de hacer un “cambio de mente”, metanoia, es la prueba de que el evangelio puro y Santo de Dios es para derribar lo que el enemigo de la Verdad ha levantado en las mentes, en sus almas,  de los testigos de Jehová para que no les resplandezca las maravillosas nuevas del Señor y sean ungidos (Cristianos) y no simplemente hijos de una madre organización y de un padre Jehová quien aún pide sacrificios de sangre como si el sacrificio de su unigénito no le bastara.

Oramos por aquellos que están dentro de esta organización para que reciban la luz del Señor Mateo 5:14 y les amanezca en sus corazones, y puedan distinguir lo bueno de lo malo, y al creer en sus propias almas reconozcan que la vida verdadera, la vida que Dios Padre nos da, la vida eterna, está en Cristo, y no en sus cuerpos carnales. 1 Juan 5:11

En Jesucristo, el Señor, amén.

 

 
 

 

 
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